El final de la primavera y el verano marcan el deporte mundial, y dentro de de este marco internacional destacan los nuestros. En mayo el fútbol da sus últimos y más apasionados coletazos, la NBA (y no nos olvidemos, también la ACB) espera vencedor, donde el papel de los españoles cada vez es mayor. Además se celebra el Grand Slam de tenis de adopción española -por mucho que les pese a los franceses-, Roland Garros.

Pero este finde semana ha sido de reencuentro. El primer fin de semana de fútbol, de especial espectación para los madridistas para ver a la "galaxia florentina". No diremos que Raúl está muy vivo, porque todo el mundo lo ha podido ver, sino que las sensaciones de la pretemporada se confirman. Benzema tiene olfato de gol, pero sobre todo -por el momento- de madera y algo de presión. No obstante, el francés da mucho juego y movilidad al Madrid, tanto por sus movimientos como por sus pases. Ronaldo, sin embargo, deberá esperar a partidos más abiertos y más espacios; lo tendrá más difícil que en la Premier League.

Por otro lado, tanto los campeonatos de Formula 1 como de motociclismo están en sus compases finales... Y Alonso sigue sufriendo con su Renault, sea por una cosa o por otra. Si hubiera salido más adelante quizás habría evitado el imprevisto del tapacubos. El asturiano está sufriendo la mala suerte que el resto de nuestro deporte no disfruta.

De hecho, Lorenzo la pudo abrazar el domingo, con la caída de Rossi y Pedrosa -aunque éste acabó décimo-. Aunque sienta debilidad por Pedrosa y admiración por Valentino, el balear se merece ganar este año. Ha ofrecido emoción y clase sobre la pista, y la manejado con inteligencia. Eso debería bastar para que se le considere el justo vencedor.

Y, por último, Nadal se presenta en el US Open buscando una total recuperación en su juego y en su físico. Su primera prueba será Richard Gasquet, defendido por el manacorí tras ser sancionado por cocaína (algo que sonaba muy raro). Ahora se enfrentarán, en lo que bien podría haber sido cualquier otro año unos cuartos o semifinales.

Estos acontecimientos ayudan para volver al trabajo, mejor que añorar las vacaciones mientras se habla con los compañeros de éstas, será el debatir sobre el fútbol o elogiar los triunfos de los nuestros, ¿no?